De 1905

Viaje al Oriente
   Embarca en Marsella en los últimos días de junio, en el vapor "Sydney", un viaje a Oriente de casi dos meses. Los periódicos El Liberal de Madrid y La Nación de Buenos Aires dan la noticia, prometiendo que “nuestro querido compañero Enrique Gómez Carrillo, que desde el Imperio del Sol Naciente, nos enviará crónicas y artículos casi diarios”, relacionándose el viaje para testimoniar, con el estudio del pueblo vencedor”, lo que había sido el conflicto bélico y con “lo observado meses ha” en Rusia.
Se inician desde el mismo día 1 de julio la presentación de esas impresiones, con crónica sobre el embarque, a la cual “seguirán las que nos mande de todos los puertos de su larga travesía”.*
Con escalas en Port-Said, Colombo, Singapoore, Saigon, Hong-Kong y Shanghai, llega a Japón en momentos en que la vida política nipona estaba marcada por la reciente victoria en la guerra ruso-japonesa.
Muchas de las andanzas por Japón las hace en compañía del amigo argentino Domec García, que llegó a ser Ministro y Jefe supremo de la Armada de su país. En 18 de abril de 1926 lo cuenta en artículo de Blanco y Negro (Madrid), recordando aquellos recorridos japoneses. Evoca, en particular, a la japonesa Yuki-San, esposa luego de uno de los hijos del millonario Pierpont Morgand. "No debe de haber olvidado [Domec] -dice- aquella pálida y desmayada Yuki-San. Era la más aristocrática, la más altiva, la más distanciada de todas".
Entre los hispanos que también conoce en esta estancia, durante la cual se alojó en el Hotel Metropol, estaban el coronel Sanchiz, Agregado militar de la Embajada de España, y a los jóvenes Ranero y Romero de la Legación, al almirante Mont, ex presidente de la República de Chile, al poeta chileno Espejo, a la familia argentina García Sagastume y al poeta luso Guimarâes.
       El 1 de julio empezaron a publicarse regularmente sus crónicas. Y el 2 de noviembre es cuando El Liberal da la noticia de su regreso de Japón, comunicando, al tiempo, que "después de descansar un día en la capital de Francia saldrá para Berlín y Viena, en seguimiento periodístico de la estancia del Rey Alfonso XIII en las cortes alemanas".
    El título de su primer libro con material del viaje señala la ruta: De Marsella a Tokio. Sensaciones de Egipto, la India, la China y el Japón (Garnier, 1906).

(*)El Liberal, 1.07.1905.